ARTIGAS AL GOBERNADOR DE CORRIENTES.
"ENTRE NOSTOROS NO QUEREMOS LOBOS VESTIDOS DE PIEL DE OVEJA, POR QUE ASI NOS HACEN LA GUERRA MÁS ODIOSA. EL QUE SEA ENEMIGO, DECLARESE Y SABREMOS CONTRARRESTAR ARMAS CON ARMAS Y HOMBRES CON HOMBRES, PERO QUE A FUERZA DE INTRIGAS E INTERESES QUIERAN OSCURECER NUESTRA VIRTUD Y HACER QUE TRIUNFE LA INDIGNIDAD, ES EL DOLOR QUE HACE MUCHO TIEMPO TRASPASA MI ALMA Y POR EL CUAL ME SACRIFICO HASTA VER REINANTE LA JUSTICIA". ARTIGAS, al gobernador de Corrientes, 4 de Febrero de 1815.
EL MARXISMO COMUNISMO ES INTRISECAMENTE MALO !!
"EL COMUNISMO ES INTRÍNSECAMENTE MALO, Y NO SE PUEDE ADMITIR QUE COLABOREN CON EL COMUNISMO, EN TERRENO ALGUNO, LOS QUE QUIEREN SALVAR DE LA RUINA LA CIVILIZACIÓN CRISTIANA. CUANTO MÁS ANTIGUA Y LUMINOSA ES LA CIVILIZACIÓN CREADA POR EL CRISTIANISMO EN LAS NACIONES EN QUE EL COMUNISMO LOGRE PENETRAR, TANTO MAYOR SERÁ LA DEVASTACIÓN QUE EN ELLAS EJERCERÁ EL ODIO DEL ATEÍSMO COMUNISTA". PAPA PÍO XI.
ENTRE TODOS PACÍFICAMENTE VAMOS A TIRAR ABAJO EL MARXISMO COMUNISMO EN CUBA, COREA DEL NORTE, CHINA, EN TODO EL MUNDO, POR QUE ES LA ÚNICA SOLUCIÓN PARA LA PAZ !!. DEPUÉS CAMBIAMOS EL CAPITALISMO POR UN CRISTIANISMO MAS POSITIVO !!. ENTONCES EL MUNDO, LA HUMANIDAD SERA OTRA !!.
“EL FRÍO, EL HIELO AVANZAN EN LA TIERRA, PERO NO SOLO EN LA TIERRA, SINO EN LAS MENTES Y CORAZONES DE LOS HUMANOS. DIOS LE HA DADO UN FUEGO INEXTINGUIBLE, PERO EL HOMBRE TIENE MIEDO DE USARLO. CADA VEZ MAS ESTA RODEADO DEL FRÍO E HIELO, NO ES EL QUE ESTA AFUERA, ES EL FRÍO Y HIELO QUE ESTA DENTRO DEL CORAZÓN, ALGUIEN ENTIENDE, PERO FALTA TIEMPO PARA QUE TODOS ENTIENDAN!.
ORA ET LABORE!!!
LA PIEDRA FUNDAMENTAL....
LA PIEDRA QUE LOS CONSTRUCTORES ARQUITECTOS DESECHARON VA A SER LA BASE Y VERTICE DE TODA LA CONSTRUCCIÓN. ESTO ES ALGO MARAVILLOSO....!!.
2019.
A PARTIR DEL SEGUNDO SEMESTRE, JULIO 2019, COMIENZA PARA LA HUMANIDAD UN TIEMPO DE OSCURIDAD CADA VEZ MAS PROFUNDA HASTA EL 2040. LAS FUERZAS OSCURAS DEL ANTICRISTO, DRAGÓN ROJO, COMENZARAN A LEVANTARSE DESDE EL ORIENTE HASTA DOMINAR TODO EL PLANETA TIERRA Y LA HUMANIDAD.- DESPUES 2040 CUANDO SEA DERROTADO COMENZARAN 1000 AÑOS DE LUZ Y DE PAZ PARA TODA LA HUMANIDAD.
BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA HISPANOAMERICA.
MAYO DE 1811 - MAYO DE 2011.-
200 AÑOS DE INDEPENDENCIA.
200 AÑOS DE INDEPENDENCIA.
ARTIGAS Y EL BICENTENARIO.
VIDEO DECUBRIMIENTO DE AMERICA.
viernes, 10 de septiembre de 2010
IMPORTANTE FALLO JUDICIAL!!.
Salió el fallo de Caperucita y el Lobo
-Versión de la Justicia Argentina en relación a Caperucita y el Lobo con las 'mejoras' del proyecto de reforma del Código Penal.
(Circula por Internet - tomado de El Informador Público)
Visto y considerando:
1) Que Caperucita no desconocía que podía encontrarse con el Lobo.
2) Que tampoco era ajena al hambre del Lobo, ni a los peligros del bosque.
3) Que si le hubiera ofrecido la cesta de la merienda para que el Lobo calme su hambre, no habrían ocurrido los sucesos referidos más arriba.
4) Que el Lobo no ataca a Caperucita de inmediato, y que hay evidencias de que primero conversa con ella.
5) Que es Caperucita quien le da pistas al Lobo y le señala el camino de la casa de la abuelita.
6) Que la anciana es inimputable, ya que confunde a su nieta con el Lobo.
7) Que cuando Caperucita llega y el Lobo está en la cama con la ropa de la abuela, Caperucita no se alarma.
8) Que el hecho de que Caperucita confunda al Lobo con la abuelita demuestra lo poco que iba a visitarla, hecho que tipificaría un abandono de persona por parte de la joven Caperucita.
9) Que el Lobo, con preguntas simples y directas, quiere desesperadamente alertar a Caperucita sobre su posible conducta.
10) Que cuando el Lobo, que ya no sabe qué más hacer para alertarla, se come a Caperucita, es porque ya no le quedaba otra solución.
11) Que es altamente posible que antes Caperucita hiciera el amor con el Lobo y lo disfrutara.
12) Que la versión de que Caperucita, cuando oye la pregunta del Lobo: «¿Adónde vas?» responde: «A bañarme desnuda en el río...», según testimonio de la ardilla, que dice que le confesó el sapo antes de fallecer, cobra cada día más fuerza.
13) Que se desprende del punto anterior que es Caperucita la que provoca los más bajos instintos, brutales y depredadores, en la pobre fiera.
14) Que el Lobo ataca, pero tal hecho corresponde a su propia naturaleza y a su instinto natural y animal, exacerbados por la conducta de la susodicha Caperucita.
15) Que párrafo aparte para la madre de Caperucita, quien exhibe culpabilidad por no acompañar a su hija.
Por todo lo antes dicho, se revoca el fallo de Cámara, absolviéndose al Señor Lobo y se dispone además:
a) Apercibir a la familia de Caperucita, imponiendo a la abuela presentarse en hospital a designar, para su observación gerontológica.
b) A la madre, condenarla al pago de las costas y honorarios correspondientes derivados del presente juicio.
c) A la familia de Caperucita, a pagar la suma de $ 100.000 en concepto de indemnización al señor Lobo.
Aclárase asimismo en el presente fallo que este proceso no afecta el buen nombre y honor del Señor Lobo y que este juzgado agradece el apoyo de las madres y abuelas de Plaza de Mayo en favor del señor Lobo.
Publíquese, archívese, y téngase por firme el presente fallo.
E. Raúl Zaffaroni
Comentario: el lobo atacó a Caperucita porque era un excluido del sistema por bajos recursos económicos. Debe tramitársele ya mismo un plan jefes y jefas.
Enviado por Anónimo el Lun, 08/30/2010 - 21:33
EXTRACTADO DE PANORAMA CATÓLICO INTERNACIONAL.
http://panoramacatolico.info/articulo/acerca-del-fin-de-la-cordura
EL FIN DE LA CORDURA?
Acerca del Fin de la Cordura
- Crónicas de Nuestro Tiempo
Artículo
O la barbarie con sabor a apostasía
Instituto de Filosofía Práctica
DECLARACIÓN DEL INSTITUTO DE FILOSOFÍA PRÁCTICA ACERCA DEL FIN DE LA CORDURA
“Entre todos los actos naturales, solo la generación se endereza al bien común”
Santo Tomás de Aquino, Suma contra los gentiles, L. 3, C. 123.
I.-
Con prisa y sin pausa, en muchos lugares del mundo, los gobiernos y los pueblos van perdiendo la herencia recibida, forjada por siglos de cultura y de civilización, que los ennobleció y engrandeció.
Este patrimonio heredado, que hoy con insensatez dilapidamos, se constituyó en el respeto y acatamiento a las directivas de la ley natural, que conocemos por la sindéresis, y de la ley divina positiva, que se expresa a través de las Sagradas Escrituras.
Pero este fenómeno no es un mero retorno a una barbarie primitiva, sino algo mucho peor, pues tiene el amargo sabor del rechazo voluntario a los mandatos divinos, de la soberbia del hombre descentrado; tiene sabor a apostasía.
Y ahora, enmarcados en los límites de una declaración, nos referiremos sólo a algunos capítulos destacados que muestran la falta de cordura que, en forma colectiva, hoy nos domina.
II.-
En nuestros días, en una España que reniega de sus raíces, adelantada en el mal y la locura, gobernada por un rey perjuro y un presidente gramsciano, aparece una nueva moda: el balconing, fenómeno de alto riesgo que se extiende entre veraneantes, causa ya de cuatro muertos y treinta heridos (Adrián Sack, Saltar de un balcón a otro, nueva moda en España, La Nación, 21/8/2010).
En Ibiza, la titular de la sección de urgencias del Hospital Can Misses, María Angeles Leciñena, respecto a estos peculiares saltos de un balcón a otro, o desde la ventana de la habitación a la pileta, o desde la terraza del hotel, señala que “existe un cierto mimetismo, ya que alguien lo empieza y después todos lo imitan. Los que se arrojan están bajo los efectos de alucinógenos, y pueden llegar a pensar incluso que son capaces de volar”.
El hombre tiene brazos, no alas, y por eso, no vuela, como lo hacen los pájaros, con la excepción de los pingüinos, cuyas alas están atrofiadas.
El balconing viola el primer precepto de la ley natural, según Santo Tomás de Aquino, quien escribe: “Todos los seres apetecen su conservación, conforme a su propia naturaleza. Por razón de esta tendencia, pertenecen a la ley natural todos los preceptos que contribuyen a conservar la vida del hombre y a evitar sus obstáculos” (Suma Teológica, 1-2, q. 94, a. 2).
Esto no quiere decir que, en ciertas ocasiones, el hombre no deba arriesgar o sacrificar su vida temporal al servicio de bienes más altos, como es el caso de los héroes y de los mártires; pero son excepciones y no la regla. Porque existe un abismo entre el riesgo o la muerte con sentido, y el riesgo o la muerte sin sentido.
Las muertes del sargento Cabral y del pardo Falucho en nuestra historia, los sacrificios de San Esteban, de Santa Gianna Beretta Molla y de San Maximiliano Kolbe, fueron con sentido. Y para hacer una comparación española: los jóvenes que se enrolaron en la “División Azul” y murieron en las estepas de la Unión Soviética para liberarla del comunismo, hicieron una elección con sentido; estos saltarines de hoy, que por imitar a otros imbéciles, mueren o quedan lisiados de por vida, hacen una elección sin sentido, vacía, egoísta; son, como escribe Gustave Thibon, “esclavos de la moda, desertores de la eternidad”.
III.-
Santo Tomás de Aquino, en el artículo antes citado, habla de un segundo precepto de la ley natural que regula la conservación de la especie mediante la complementación de los sexos y la educación de los hijos: “pertenecen a la ley natural aquellas cosas… tales como la comunicación sexual, la educación de la prole”.
Nuestra civilización se construyó sobre la base del matrimonio con sus caracteres de unidad e indisolubilidad. Ese matrimonio se distingue con claridad de la poligamia, de la poliandria, del concubinato, de las uniones sodomíticas o bestiales.
Sin embargo, hoy reina la confusión de las tinieblas. La ley de divorcio afectó la indisolubilidad, y muchas disposiciones comenzaron a reconocer efectos jurídicos y previsionales a los concubinatos, convivencias o relaciones de “pareja”.
Esto tiene larga data, y ya en 1951, encontramos una solitaria disidencia de Tomás Casares en el juicio “Adorino c/Instituto Nacional de Seguridad Social”. En el mismo, defiende a la familia legítima contra tentativas oblicuas de descomponerla, contra ataques que se realizan con argumentos sentimentales vinculados con cuestiones de asistencia y seguridad social. Y lo expresa, con la fuerza y claridad que nos legó: “todos los caminos están abiertos a la asistencia social, menos el radicalmente anárquico de semejante derogación que concluiría por hacer imposible la subsistencia de la comunidad en las condiciones requeridas por la esencial dignidad de quienes la integran” (Fallos de la Corte Suprema de la Nación, t. 220, II, p. 1322).
Algo, sin embargo, ha cambiado, y hoy las tentativas contra la familia no son ya oblicuas, sino muy directas.
IV.-
El 10 de agosto, el matutino “La Nación”, publicó un lamentable artículo de Andrés Oppenheimer titulado “El auge del matrimonio gay”, que muestra la línea del diario, excepto algún editorial. Por eso, el autor con cierto orgullo, destaca que “el 21 de julio, la Argentina se convirtió en el primer país latinoamericano que legalizó los matrimonios entre personas del mismo sexo”.
Y ¿por qué el auge? Por razones económicas. “El matrimonio gay es una tendencia imparable… por motivos económicos. El turismo gay constituye alrededor del 15% del mercado turístico mundial y pocos países perderán la oportunidad de atraerlo… los gays gastan más dinero en vacaciones que los heterosexuales… la competencia por el mercado del turismo hoy ya se ha desatado, y nada la detendrá… lo que empezó como una cruzada por los derechos civiles terminará imponiéndose por razones económicas”.
Y todo esto se completa con un artículo de Evangelina Himitian aparecido el 22 de este mes, en el mismo matutino: “Bodas gay, el negocio redituable que nadie está dispuesto a perder”, acompañada de una gran foto de una boda de sodomitas. Y un par de acotaciones. Según Rafael Muro, de BAM Eventos “van a ser fiestas muy divertidas” y la empresaria norteamericana Naomi Newton, en una nota del diario sin firma titulada: “Atractivo para turistas”, confía “en que, en un futuro cercano, se sancionarán las leyes necesarias para que las parejas gay de todo el mundo puedan viajar y casarse en la Argentina”.
Lo de Oppenheimer es Marx puro en una boca burguesa. Es la infraestructura económica la que genera las superestructuras políticas y jurídicas. El llamado “proletarios del mundo uníos”, carece de sentido, pues estamos ante un proceso necesario que se cumplirá sin su colaboración, y es por eso, que Stammler llamaba al Partido Comunista, “Asociación cooperadora con los eclipses de la luna”.
Es un marxismo inconsciente, pero que muestra la raíz común y perversa de los economicismos. Esa raíz se encuentra en el naturalismo de los fisiócratas, que hicieron de la economía una ciencia natural como la física o la biología, como si la vida del hombre no fuera histórica, y en el economicismo de Adam Smith, que degrada a la persona humana a homo oeconomicus.
Como escribe Carlos Valverde, Marx acepta totalmente la concepción economicista de la sociedad y de la vida. El homo marxista es también en última instancia un homo oeconomicus. Capitalismo y comunismo no son dos actitudes tan distintas ante la vida. Difieren en el modo de realizarla, pero coinciden en verla cerrada en el horizonte de lo terrestre, lo mundano, lo económico”(Los orígenes del marxismo, BAC, Madrid, 1974, p.164).
V.- Después de los gays, ¿por qué no los swingers?
Todavía quedaba una nota del matrimonio: era de uno con una, aunque ahora en el ámbito de nuestra ley positiva, puede ser de uno con uno o de una con una. Pero, después de haber negado la complementación de sexos, ¿tiene sentido conservar la unidad que sería un límite?
Hace un tiempo, la Asociación Argentina de Swingers, promotora del intercambio de parejas, solicitó su personería jurídica; su objetivo es “la promoción del estilo de vida swinger, una propuesta alternativa en materia sexual y cultural en la estructura matrimonial y de parejas”. Rechazada la solicitud, recurrió a la justicia. El fallo de la Cámara Civil confirmó la negativa, considerando que la actividad -el intercambio de parejas- es inmoral, contrario a las buenas costumbres y violatoria de la fidelidad que los miembros de un matrimonio se deben entre sí.
Sin embargo, para los swingers, su conducta sería lícita, porque el intercambio de parejas se realiza con el consentimiento de todos los que intervienen.
Pero en la Argentina del siglo XXI todo es posible, y hace unos años el Consejo de la Magistratura resolvió que un camarista “no incurrió en una falta disciplinaria como para ser sancionado”. El organismo había recibido días atrás un video, donde se lo observaba participando en una escena de sexo grupal en un prostíbulo de Buenos Aires (Crónica, 11/3/2004).
VI.- Después de los swingers ¿por qué no el casamiento con un muerto?
Y, como todo es posible, ¿por qué no el casamiento con un muerto?
Hace muy poco, el 12 de julio, el modernoso Nicolás Sarkozy ha dictado un decreto autorizando el casamiento de Martine Mallard de 53 años, con su novio Alain Duvignacq fallecido hace tres años, pocos días antes de la boda (Vuole sposare un uomo morto da 3 anni. Sarkozy firma il decreto per il via libera, Corriere della Sera, Milano, 18/8/2010).
Hace muchos años, en pleno siglo XX, Francisco Elías de Tejada al estudiar las costumbres de los bantúes, descubrió como una rareza el matrimonio con los muertos. Bastaba que las desgracias cayeran sobre una familia, para que sus integrantes consultaran a un brujo, y si éste opinaba que el problema era el malestar de un ancestro difunto, deseoso de mujer, compraban en el mercado matrimonial de la lobola una muchacha pagando los cabritos o vacas correspondientes, tras lo cual tendrá lugar la ceremonia de bodas. En el centro de la cabaña, que la casada habrá de habitar, se extenderá un paño blanco sobre el que estará sentada. El jefe de familia sacrificará una gallina al espíritu del antepasado y luego presentará la muchacha a su esposo diciendo: “Ñancuabo, aquí está mi hija que te traigo para que sea tu mujer, de acuerdo con tus deseos. Ella está contenta y todos nosotros confiamos que estés contento con ella y que apartes las desgracias de nuestra familia”. Con lo cual termina la ceremonia y la doncella-casada-viuda “empezará el calvario de su vida mucuassane, esto es, de esposa de un difunto, que de esa guisa será permanente sujeto de derecho” (Sociología del África Negra, Rialp, Madrid, 1956, p. 208).
Esto es prueba de actos de barbarie, como los que señala Ventura de Raulica, cuando en algunas tribus africanas los descendientes se comían a los ancestros, llegados a cierta edad, en una comida ritual para enviarlos al paraíso, pensando que la mejor tumba para ellos era el estómago de sus descendientes. El cristianismo nos libera de esos errores y nos enseña otros modos de venerar a los muertos, que no consisten precisamente en casarse con ellos, y a los ancestros, que no se concretan en matarlos, para luego comerlos.
VII.- Pero, después de todo, destruidos los límites humanos, vamos camino a la bestialidad.
Hace más de diez años, en las Primeras Jornadas Puntanas de Derecho Natural, criticamos una novedad que proponía en Francia el gobierno socialista: el PACS, Pacto Civil de Solidaridad, que englobaba a concubinatos, adulterios, uniones sacrílegas, homosexuales, de lesbianas, etcétera… todo en ruta hacia el último logro que será el reconocimiento de la bestialidad, para el cual proponíamos un nombre: PAS, Pacto Animal de Solidaridad (Bioética y derecho, Universidad Católica de Cuyo, San Luis, 1998, p. 259.
Legisladores irresponsables ignorantes del pasado y sus experiencias, e imprevisores respecto del futuro del país, cuya población debe irse renovando a través de las nuevas generaciones de argentinos, olvidan que la esencia del orden jurídico, subordinado a la moral, no está “a merced de apreciaciones circunstanciales ni subjetivas”. El valor de las disposiciones legislativas depende del respeto de principios de valor universal. Pero hoy sucede lo que advirtió hace años Tomás Casares: “De no ser así, lejos de constituir las leyes, los muros que amparan a la Nación, podrían ser capaces de llevar hasta las entrañas de ella las peores causas de descomposición”.
Buenos Aires, agosto 25 de 2010.
Orlando GALLO Bernardino MONTEJANO
Secretario Presidente
EXTRACTADO DE PANORAMA CATÓLICO INTERNACIONAL
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jueves, 9 de septiembre de 2010
EDITORIAL SEPTIEMBRE 2010.
11 SEPTIEMBRE 2001.
MUCHOS LIBROS SE HAN ESCRITO SOBRE ESTE TEMA, SIMPLEMENTE QUIERO ESCRIBIR ALGUNAS PALARAS, SOBRE LOS HECHOS HISTORICOS QUE CAMBIARNO LA HISOTORIA DE LA HUMANIDAD, POR QUE HUBO UN ANTES Y UN DESPUES DEL 11-9-2001, TODA LA HUMANIDAD HA SENTIDO ESTO.
Cuando los fundamentalistas islámicos que habían financiado Osama Bin Laden, tomaron por la fuerza los aviones boeing y las estrellaron contra las Torres Gemelas del WTC, en Nueva York, Estados Unidos, entre las 9 y 10 de la mañana de ese día, todo el mundo se paralizó. Recuerdo haber entrado a trabajar y haber subido un momento antes de iniciar el turno, a comprar un refresco en la cantina donde trabajo –en ese momento tenia turno de mañana-, pensé que era una película muy buena en el cable, por que todos estaban mirando en silencio el televisor, pregunte que miraban y cuando me dijeron que pasaba, no lo podía creer. Inicié el trabajo, pero volví a pedir un momento para subir y saber de más noticias por que todo era confuso, justo cuando estábamos mirando la tv., uno de las torres se cae, nos quedamos congelados igual que cuando vimos chocar con anterioridad los aviones contra las torres. Nadie podía creer lo que estaba pasando, pensé sinceramente que una guerra nuclear se iniciaría en contados días, que EEUU una vez que supiera que potencia había atacado, realizaría un contraataque de inmediato, con misiles y hasta tal vez armas nucleares. En fin todos pensamos que era el inicio de un mundo distinto a partir de ese día, unos más contentos por que se había atacado a EEUU, otros, como yo si bien no estoy de acuerdo con todo los que es yanqui, no me parecía bien este ataque más cuando no se sabía de donde o quien lo realizaba. Después, no recuerdo cuando se vino a saber que era obra de un grupo llamado Al Queda, financiado por Osama Bin Laden, fundamentalistas islámicos que iniciaron una guerra santa contra EEUU. Hasta aquí la versión más o menos oficial de los hechos. Pero existe otra versión de muchos que han estudiado el tema y han visto las imágenes de los ataques, además de investigar mucho. Hay alguna decena de libros serios que tratan sobre el ataque del 11-9-2001, tratar de explicarlos a todos excedería este espacio editorial. Un resumen que no es ni tan siquiera la pretensión de esto mismo, intentaré hacer al respecto. En pocas palabras, EEUU a través de la CIA y la Mossad, y otros servicios de inteligencia de otras potencias estaba en conocimiento de que algo iba suceder y que un ataque sobre los Estados Unidos habría de ocurrir, hasta posiblemente quien lo financiaba y quienes eran los posibles miembros de una célula terrorista en su nación. Todo esto se sabía con un año de anticipación. ¿Entonces por que no se actúo al respecto para evitarlo?, buena pregunta diría un profesor conocido.
Pero hay más, muchos tienen duda sobre el ataque al Pentágono, en las imágenes grabadas que se ven antes, durante y luego de la explosión, no parece que lo que se estrello contra el edificio que no tiene muchos pisos fuera un boeing de los grandes como era de esperar según el informe oficial, debería haber quedado notoriamente más partes dispersas por el suelo, en cambio parece que todas se evaporaron o solo hay pequeñas. Como si lo que hubiera chocado y estallado fuera un avión pequeño o mediano. Ante el cúmulo de datos y evidencia, muchos escritores investigadores sobre el tema, extraen una conclusión muy simple. Estados Unidos no intervino para evitar el ataque por que le convenía por alguna razón intervenir en Medio Oriente. ¿Y porque le convenía intervenir en Medio Oriente?. Una crisis económica se acercaba, solo con un aumento en la producción industrial y petróleo barato podrían evitarla por algunos años más. Bingo, “si nos atacan, matamos dos pájaros de un tiro”, dijeron los que piensan en Washington. Así la producción industrial en armas crea mas empleo, los banqueros prestan más a pesar de grandes señales de una crisis económica cercana y se tiene petróleo barato del cual los yanquis son súper dependientes. ¿Se realizó un auto ataque entonces?, algunos decían que no, que solo se estaban defendiendo y que los hechos sirvieron como en Pearl Harbor, para que EEUU entrara en guerra. Sería esto cierto, muchos otros investigadores, sacaron a la luz negocios antes, durante y hasta ahora, entre las familias poderosas de banqueros, no solo de Estados Unidos, sino tambien de otras naciones, y la familias petroleras del mundo árabe y occidente, entre ellas a la de Osama Bin Laden.
Pero no solo este poder de banqueros, petroleros, fabricantes de armas, esta detrás de esta guerra y de otras, sino también una sinarquía que dirige el poder mundial detrás del escenario de la política, la economía y la industria a escala planetaria. ¿A que otros más les puede servir una guerra entre cristianos y musulmanes, entre occidente y el Islam?, ¿Porqué?. ¿ Por que en estos precisos momentos se acercan más al marxismo comunismo y a China Comunista?. Mientras EEUU decline en su poder, esta sinarquía mundial busca anticipadamente otro imperio que le facilite el gobierno mundial, con una nación de gente honesta y trabajadora, pero fácil de engañar como son los norteamericanos y tal vez el resto del mundo civilizado.
Creo que llego la hora de Despertar, los hechos del 11 de Septiembre de 2001, cambiaron al mundo, es la hora de pensar, ¿quienes dirigen a la Humanidad y hacia donde la llevan?.
Véase también en Internet-
Atentados del 11 de septiembre de 2001.
Comisión del 11-S.
La gran impostura.
Loose change.
Movimiento por la verdad del 11-S.
Operaciones de bandera falsa.
Osama Bin Laden.
World Trade Center.
lunes, 6 de septiembre de 2010
DOCTRINA SOCIAL IGLESIA CATÓLICA.
DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA CATÓLICA.-
ALGUNAS ENCICLICAS QUE SE PUEDEN LEER SOBRE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA CATÓLICA.
RERUM NOVARUM
LEÓN XIII
QUADRAGESIMO ANNO
PÍO XI
PASCENDI
PÍO X
HE AQUI UNA PAGINA WEB PARA BUSCARLAS.
http://www.vatican.va/phome_sp.htm
En buscar, esribir ENCICLICAS Y SALE TODAS O CADA UNA QUE SE QUIERE BUSCAR.
CRISTIANOS CONSTITUYEN FUERZA BENEFICIOSA Y PACIFICA.
Benedicto XVI: Cristianos constituyen fuerza beneficiosa y pacífica de cambio profundo.-
VATICANO, 06 Sep. 10 (ACI).-Al reflexionar sobre los aportes del Papa León XIII y la Doctrina Social de la Iglesia, el Papa Benedicto XVI consideró que en la historia "los cristianos, actuando como ciudadanos individualmente, o de manera asociada, constituyen una fuerza beneficiosa y pacífica de cambio profundo".
El Santo Padre llegó ayer a Carpineto Romano, a 80 kilómetros de Roma, con motivo del bicentenario del nacimiento -en esa localidad- de Vincenzo Gioacchino Pecci, el Papa León XIII.
El Papa celebró la Santa Misa en la plaza principal ante miles de fieles y en su homilía habló de la "promoción humana aportada por el cristianismo en el camino de la civilización" y explicó que los cristianos han favorecido "el desarrollo de las capacidades internas en la realidad misma. Es ésta la forma de presencia y de acción en el mundo propuesta por la doctrina social de la Iglesia, que apunta siempre a la madurez de las conciencias como condición de transformaciones válidas y duraderas".
Benedicto XVI afirmó que León XIII "fue un hombre de gran fe y de profunda devoción. Esto sigue siendo siempre la base de todo, para todo cristiano, incluido el Papa. Sin la oración, es decir, sin la unión interior con Dios, no podemos hacer nada, como dijo claramente Jesús a sus discípulos durante la Última Cena".
"Al amor de Dios y de Cristo -continuó- no se antepone absolutamente nada. Esta primera y principal cualidad Vincenzo Gioacchino Pecci la asimiló aquí, en su país natal, con sus padres y su parroquia".
El Santo Padre señaló que "existe también un segundo aspecto, que se deriva siempre del primado de Dios y de Cristo y se encuentra en la acción pública de todo Pastor de la Iglesia, en particular de todo Sumo Pontífice, con las características propias de la personalidad de cada uno. Todo Pastor está llamado a transmitir al Pueblo de Dios no verdades abstractas, sino una "sabiduría", es decir un mensaje que conjuga fe y vida, verdad y realidad concreta. El Papa León XIII, con la asistencia del Espíritu Santo, es capaz de hacer esto en uno de los periodos históricos más difíciles para la Iglesia, permaneciendo fiel a la tradición y, al mismo tiempo, midiéndose con las grandes cuestiones abiertas".
Refiriéndose al magisterio social de León XIII, el Papa recordó que se hizo "famoso e imperecedero por la Encíclica "Rerum novarum" (1891), rico de otras muchas intervenciones que constituyen un cuerpo orgánico, el primer núcleo de la doctrina social de la Iglesia".
Benedicto XVI rememoró también la Encíclica "Catholicae Ecclesiae" (1890), que el Pontífice dedicó al tema de la esclavitud. En este contexto dijo que "la nueva fraternidad cristiana supera la separación entre esclavos y libres, y desencadena en la historia un principio de promoción de la persona que llevará a la abolición de la esclavitud, pero también a sobrepasar otras barreras que todavía existen".
"En una época de áspero anticlericalismo y de encendidas manifestaciones contra el Papa, León XIII supo guiar y sostener a los católicos en el camino de una participación constructiva, rica de contenidos, firme en los principios y con capacidad de apertura. Inmediatamente después de la "Rerum Novarum" se verificó en Italia y en otros países una auténtica explosión de iniciativas: asociaciones, cajas rurales y artesanas, periódicos. (...) Un Papa muy anciano, pero sabio y con visión de futuro, pudo introducir así en el siglo XX una Iglesia rejuvenecida, con la actitud correcta para afrontar los nuevos desafíos. Era un Papa todavía política y físicamente 'prisionero' en el Vaticano, pero en realidad, con su Magisterio, representaba a una Iglesia capaz de afrontar sin complejos las grandes cuestiones de la contemporaneidad".
El Santo Padre concluyó "dejando" a los presentes "el mandamiento antiguo y siempre nuevo: amaos como Cristo nos ha amado, y con este amor sed sal y luz del mundo. Así seréis fieles a la herencia de vuestro gran y venerado conciudadano, el Papa León XIII. ¡Y así sea en toda la Iglesia!".
lunes, 30 de agosto de 2010
LA IZQUIERDA Y EL USO DE LA DEMOCRACIA PARA DESTRUIR LA DEMOCRACIA.
La izquierda y el uso de la democracia para destruir la democracia.
de Agustín Laje Arrigoni, el El Domingo, 29 de agosto de 2010 a las 15:14
Publicado en diario digital NOTIAR.
Por Agustín Laje Arrigoni (*)
En el marco de la histórica caída del muro de Berlín y el consiguiente fin del comunismo en la ex Unión Soviética, la descolocada y debilitada izquierda de la región resolvió allá por julio de 1990 concentrar a todos sus partidos y movimientos (incluyendo a los armados como las FARC y el ELN) en lo que denominó el “Foro de Sao Paulo”, una reunión convocada nada menos que por el gobierno cubano y el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil. El objeto de la citación era reorganizar el izquierdismo en Iberoamérica, definir nuevas estrategias para la toma del poder, y prepararse para los venideros tiempos políticos que, signados por un renovado respeto hacia la flagelada democracia, se avizoraban inexorables.
Lo que salió de aquél congreso pocos lo saben, pues los informes y las declaraciones de tinte público han sido reducidos. Empero, lo indudable es que el éxito del foro fue tal, que desde su nacimiento se han consumado dieciséis reuniones en más de diez naciones latinoamericanas (la última fue en Argentina), y de su propio seno han surgido presidentes en países de la región, como el propio Hugo Chávez en Venezuela y Evo Morales en Bolivia. Cabe adicionar entre los mencionados logros de esta suerte de reorganización, los aires de renovación que oxigenaron al izquierdismo frente a la opinión pública y los mass media, y la simpatía que generaron, en consecuencia, en desprevenidos sectores de la sociedad.
¿Cuál ha sido la clave del éxito? ¿Cuáles son los fundamentos de la estrategia que los marxistas definieron e implementaron desde la primera reunión a principios de los `90? La respuesta es más fácil de lo que podría creerse: utilizar la democracia, para destruir la democracia.
Que la izquierda marxista haya sido, en términos históricos, metodológicos y doctrinales, antidemocrática por naturaleza (basta con leer a sus principales teóricos para confirmarlo) no es una novedad. Valga recordar, en todo caso, que hasta hace pocas décadas desplegaba sus guerrillas por todo el continente y activaba bandas terroristas contra gobiernos democráticos con el expreso fin de derrocarlos (Argentina es una muestra cabal de ello). La lucha armada, a la sazón, configuraba el método por excelencia de acceso al poder
No obstante, a raíz de los nuevos lineamientos del Foro de Sao Paulo, hoy el panorama cambió. El uso de la violencia para acabar desde afuera con el sistema (que salvo reducidas excepciones fracasó en toda la región) fue reemplazada por el uso de las instituciones del mismo sistema para carcomerlo desde adentro. Disfrazarse de demócrata es el único requisito en este sentido, y sobre tales bases descansa la estrategia izquierdista contemporánea.
Así las cosas, una vez alcanzado el poder mediante formas legítimas, se procede a desbaratar el sistema político por el cual el marxista accedió a su mandato. Para ello se comienza reformando (más precisamente deformando) a las Fuerzas Armadas y persiguiendo a los componentes castrenses que podrían causar dolor de cabeza en las próximas fases del proyecto de descomposición. En Venezuela, la inyección ideológica y el adoctrinamiento al sector militar fue una de las formas, mientras que en nuestro país la persecución jurídica contra quienes combatieron al terrorismo en los `70, sumado a la debilitación de la institución a través de políticas deliberadamente desfavorables impulsadas por el Ministerio de Defensa, fueron los caminos escogidos.
Acto seguido, será dable enfrentar y neutralizar otros sectores de la sociedad que podrían eventualmente reaccionar contra las políticas antidemocráticas que se proseguirán. Ejemplo de ello es la Iglesia Católica (en Argentina sobran muestras) y partidos opositores (verbigracia, la llamada “masacre de Pando” en Bolivia, perpetrada por Evo Morales a los fines de encarcelar oponentes políticos).
Con esta situación controlada, el izquierdista centra sus esfuerzos en destruir las formas republicanas de gobierno y controlar a la postre el Poder Judicial. Así lo hizo por ejemplo el kirchnerismo en sus primeros tiempos al derrocar jueces de la Corte Suprema de Justicia que no le eran funcionales, y sustituirlos por subordinados inmediatos. Para ello no precisó de ningún grupo armado, sino que fue tan fácil como abusar de “cadena nacional” y amenazar a los magistrados con iniciarles “juicio político” desde el Congreso (que ya estaba bajo su dominio).
Efectuados los movimientos antedichos, y dependiendo de la coyuntura política interna, los izquierdistas escogen el momento indicado para poner en marcha sus planes de perpetuarse en el mando, destruyendo el sistema democrático entendido ya no como una simple forma de acceso al poder, sino como la rotación y renovación periódica de personas, proyectos políticos e ideas, en un marco de libertad y equilibrio de los poderes públicos. Sucede que la izquierda concibe a la democracia no como un sistema de gobierno, sino como una mera táctica para imponer el autoritarismo.
Pero como la libertad suele tornarse en seria complicación para la concreción del proyecto izquierdista, es necesario también coartarla. De este modo, la libertad económica es puesta en jaque a través de un creciente y asfixiante intervencionismo, al tiempo que el control de los medios de comunicación se constituye en el objetivo más codiciado del mandón de turno. En efecto, el mandamás desata una guerra contra todo el periodismo que no es adicto a sus caprichos, primero practicando la censura de manera más o menos embozada, para luego arrasar con toda la prensa independiente expropiándola para sí mismo (tal como ocurrió en Venezuela y está ocurriendo en Argentina).
No se trata sólo de acallar voces contrarias, sino también de imponer artificialmente voces favorables. Se trata, en rigor, de que la sociedad no tenga la libertad de informarse sino únicamente con el discurso oficial. Adoctrinamiento puro, en otras palabras, que contribuye a la eternización en el poder del izquierdista en cuestión.
En esta instancia, la democracia se encuentra totalmente colapsada, ya no como derivación de un golpe de Estado o una revolución armada tal como ocurría en el siglo pasado, sino como efecto de sus propias debilidades aprovechadas y explotadas por el llamado “socialismo del Siglo XXI”.
Estos pasos se han seguido, al menos parcialmente, en todos los países de la región que mantienen estrechas relaciones con el Foro de Sao Paulo, entre los que se encuentra la Argentina. Se equivocan, pues, quienes continúan sosteniendo que estamos corriendo el riesgo de parecernos a Hugo Chávez. En rigor de verdad, estamos siguiendo de manera sistemática sus pasos a pie juntillas, encaminándonos inexorablemente a imitar el modelo dictatorial revestido de demócrata que impera en Venezuela.
El error de nuestras sociedades, acaso, fue el de consumir el nuevo disfraz democrático que vendieron aquellos que siempre odiaron y combatieron a la democracia y la libertad.
(*) El autor tiene 21 años, es estudiante universitario, columnista de diversos medios y autor de numerosos trabajos de investigación sobre los años `70. Recientemente cursó estudios de terrorismo y contrainsurgencia en el exterior. Actualmente se encuentra culminando su primer libro sobre la materia. agustin_laje@yahoo.com.ar
Gentileza para NOTIAR
http://es-la.facebook.com/aguslaje
o///
Javier Díaz.-
HACE MUCHOS AÑOS ESTO MISMO DIJIMOS OTROS JOVENES Y NO TAN JOVENES A LOS POLÍTICOS DE LOS PARTIDOS TRADICIONALES, PERO COMO HACIA POCOS AÑOS QUE SE HABIA CAIDO EL MURO DE BERLIN, NOS MIRARON COMO RIENDOSE DE NOSOTROS. BAJO LAS PRESIONES DE....
sábado, 28 de agosto de 2010
SI POR ALGO SERÁ, QUE ASÍ SEA.
TOMANDOME LA LIBERTAD Y EL ATREVIMIENTO EN ESTA PAGINA DE TRANSCRIBIR UN TEXTO DE UN AMIGO EL CUAL TIENE UNA GRAN INTELIGENCIA PARA VER EL FUTURO Y ENTENDERLO LES DEJO ESTAS PALABRAS ESCRITAS POR ÉL.
Si por algo será, que así sea,
Mientras no se entienda que la cultura debe fundarse y refundarse en el Logos, en el Dabar, en La Palabra que no pasa; si no se escucha esta palabra que habló una vez y para siempre en la plenitud de los tiempos, si no se responde afirmativamente a su llamado, si la inteligencia no oye a la Tradición que sigue hablando; no surgirán, por más esfuerzo que haga la razón, más que otras alternativas también relativas y por ende funcionales al pensamiento revolucionario que desde hace al menos tres siglos se viene perpetrando, hasta hacerse dominante y casi hegemónico.
El discurso de la mera razón no encontrará la palabra verdadera para bien decir, será siempre insustancial, sin ser, nunca podrá decir que el pan es pan y el vino vino, seguirá por el camino falso del devenir, del fluir en el dédalo de su propia soberbia antropocéntrica.
La palabra no está perdida, como proclama el esoterismo, en ningún saber primordial oculto; está allí desde la eternidad, en la fuente de toda Verdad, Bien y Belleza; en "la Cruz que permanece mientras el mundo cambia", como bien dice el autor del artículo que sigue.
La lucha cultural contrarrevolucionaria, librada solamente desde la precariedad de lo antropológico y de lo sociológico, será una lucha perdida desde el principio; o mejor... por falta de este.
Con mis mejores intenciones y ánimo para los hermanos, camaradas y amigos a quienes reenvío el artículo sobre la batalla en el lenguaje, el cual me inspiró esta breve reflexión.
Si por algo será, que así sea.
Coronel José Carlos Araújo
¡Salve!
El lenguaje es discriminatorio: ¿y qué? Por Juan Carlos Monedero (h), desde Bs. As., Argentina. "Discriminar es distinguir.Y confundir es lo contrario de distinguir..., no discriminar equivale a confundir. La bandera de la no discriminación es la bandera de la confusión..."
martes, 24 de agosto de 2010
EL LENGUAJE ES DISCRIMINATORIO: ¿Y QUÉ?.
El lenguaje es discriminatorio: ¿y qué?
La cruz permanece mientras el mundo cambia
Autor: Juan Carlos Monedero | Fuente: Catholic.net
Discriminar es distinguir. Y confundir es lo contrario de distinguir
Por ende, no discriminar -como machaconamente se nos insiste- equivale a confundir. La bandera de la no discriminación es la bandera de la confusión.
Guste o no, es así. Sólo en una segunda acepción -tal como registra la Real Academia Española- discriminar significa “Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.”. Y esto sería discriminar injustamente; lo que especifica a la discriminación como reprobable es su injusticia. Hoy padecemos la deliberada hipertrofia de la segunda acepción de esta palabra, que ha desplazado su sentido propio y exacto.
El lenguaje es discriminatorio. Veamos por qué
En su formidable libro La rebelión de la Nada, Enrique Díaz Araujo desenmascara entre otros a Paulo Freire. Este ideólogo de la educación y agitador social proponía entre otras maravillas disminuir la cantidad de palabras generadoras: 15 en lugar de 80.
“¿Se dan cuenta? Siempre se había pensado que la cultura consistía en aprender más cosas. Freire ha descubierto que su esencia está en aprender menos cosas. Ha invertido el signo de todas las civilizaciones que el mundo ha conocido.
La revolución copernicana producida por Freire y llamada ´Revolución Cultural´ supone una simplificación magnífica: antes había que aprender no menos de 80 palabras generadoras; ahora con 15 basta. ¿Basta para qué? ¡Ah, ese es otro asunto! Basta para ser un cuasi-semi-analfabeto” (1).
Si en la palabra yace la cosa, disminuir la cantidad de palabras es... ¿Hacer decrecer las cosas? ¿Destruirlas? ¿Modificarlas en su esencia? Imposible.
Pero disminuir la cantidad de palabras equivale a impedir que la inteligencia vea, comprenda, entienda, aprenda, capte lo que las cosas son.
Cada palabra porta una llama. Cada una de ellas irradia una lux propia en nuestra natural oscuridad
Decir una palabra puede compararse con encender un fuego, lo cual ocurre primero en la mente y casi inmediatamente en nuestros labios; al ser pronunciada la palabra, comienzan a “aparecer” las cosas “que estaban ahí”, junto a nosotros, pero a oscuras: se las puede designar, señalar, nombrar. El nombre es arquetipo de la cosa, enseñó Platón. Cada palabra, distinta de otra, denota por lo mismo una cosa distinta de otra. La riqueza del lenguaje sigue a la riqueza del ser.
El lenguaje porta, lleva, carga, conduce el ser
Si lo anterior es cierto, no hay diferencia entre eliminar del uso común una palabra y apagar una luz, tal como lo difundió Paulo Freire. Por cada palabra arrancada de nuestra lengua, una luz menos. Y por cada luz apagada, algo real que desaparece de nuestra consideración. “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente”, afirmó Wittgenstein.
Cuidadosamente omitidos, existen términos que están cayendo en un intencional desuso. Esto ha quedado patente en la actual polémica en nuestro país respecto del “matrimonio” entre personas del mismo sexo. Pensemos por ejemplo en aquellas palabras que involucran de suyo una reprobación moral de la homosexualidad: «antinaturaleza», «contranaturaleza», «perversión», «desorden», etc. Incluso muchos que reprobaron y reprueban esta ley omitían la pronunciación de estos vocablos.
¿Resultado?: el olvido de la realidad o -por lo menos- la fragilidad de su arraigo en nuestras mentes. Las cosas siguen ahí, es cierto, pero nosotros no logramos ya pronunciarlas. Este flagelo se hace patente en la incapacidad para designar las cosas según sus diferencias, por un lado, y en la conocida impotencia de muchos para reprobar lo malo y ponderar lo bueno sólida y firmemente, debido a una carencia de la adjetivación.
Estamos siendo testigos de este empobrecimiento deliberado de nuestras inteligencias. Nuestro estómago se nutre bien, pero nuestra inteligencia está siendo subalimentada. Ya no abrevamos en lo esencial de las cosas -en aquello que las configura como sustancia- sino en sus accidentes. Más que pensamiento débil, actualmente padecemos el castigo del pensamiento anoréxico.
Ahora, pongámonos en los zapatos del ideólogo
Si yo quiero que la gente pierda la capacidad de distinguir lo normal de lo anormal, lo verdadero de lo falso, la naturaleza de la contranaturaleza, lo bueno de lo malo, la virtud del vicio; si yo quiero aniquilar estas diferencias -siéndome imposible hacerlo en la realidad misma-, lo más que puedo hacer es borrarlas de las mentes, a través de la constante omisión de las palabras que verdaderamente significan y nos llevan a las cosas.
Para ello, debo refundar el idioma. Reelaborarlo, según la idea de hombre que quiero construir.
Debo enterrar aquellas palabras cuya sola mención supone de suyo lo Absoluto. Sepultar los vocablos bien y mal, virtud y vicio, gracia y pecado, verdadero y falso, justo e injusto, etc. Todos ellos comportan un Principio que me niego a admitir: si juzgo algo y afirmo “esto es bueno” o “esto es verdadero”, ingreso inevitablemente en el terreno metafísico. Lo mismo se diga de la justicia y la virtud: la sola pronunciación de estas palabras me coloca en la incómoda atmósfera de las verdades perennes.
A lo sumo podré tolerar que se las mencionen siempre y cuando el tono, la atmósfera y las circunstancias que las rodean sean lo suficientemente frívolas como para que nadie sospeche que me he tomado el atrevimiento de hacer un juicio de carácter absoluto.
Por eso, debo criminalizar la Verdad. Que Ella sea demonizada, que su sola mención mueva a la indignación, a la crispación, al escándalo. Que pronunciarla sea un delito.
Enterradas estas palabras, debo conseguir que únicamente subsistan otras, las imprecisas. Aquellas que no suponen una inteligencia en contacto directo con la realidad -una inteligencia metafísica, con vocación para el ser, con apetito del ente, con deseo de admiración-, sino una inteligencia que puede rodear cómodamente las cosas sin penetrarlas jamás, que habite en sus accidentes sin tocar sus esencias. De ahí que todo deba ser juzgado en estos términos: conveniente/ inconveniente; popular/impopular; moderno/antiguo; moderado/intransigente; mayoritario/ minoritario; tolerante/fanático; constitucional/anticonstitucional.
¿Dónde está la trampa? En que todos estos adjetivos pueden convenir indistintamente tanto a la verdad como al error.
Pero como ideólogo no puedo decir frontalmente que busco estos objetivos
¿Qué debo hacer? Acusar a quienes defienden el Orden Natural de mantener este discurso de forma interesada. No atacar sus argumentos, sino su persona. A través de una constante repetición, mi objetivo es lograr que la gente se olvide de la realidad que está en juego detrás de las palabras.
Debo convencer a mi auditorio de que conozco las intenciones ocultas de mis adversarios, de que sé perfectamente que aunque verbalmente aduzcan motivaciones altruistas, en el fondo, por más que ellos lo nieguen, desean mantener el control, el poder, la dominación.
Debo lograr enlodar a priori su autoridad moral, para que la gente ni bien escuche su argumentación piense: “ellos dicen estas cosas como pretexto y justificación de alguna superioridad económica o bienestar material”.
En una palabra, ejercitando el discurso marxista, debo acusar a mis enemigos de intentar imponer una superestructura de dominación -en este caso, el Orden Natural- a través del lenguaje: “la palabra sigue siendo privilegio de los mismos grupos de poder”, dijo en La Nación Adriana Amado, el 28 de julio (2).
En efecto, ¿por qué creerles a los defensores “del orden natural”, si en el fondo -como afirma el cassette pro homosexualista- son unos mentirosos que buscan mantener sus cómodos privilegios económicos, sus autoritarias estructuras de poder? Y si ellos negaran tales motivaciones, ¿puede esperarse que los mentirosos digan la verdad?
“Si un hombre dice (por ejemplo) que los hombres conspiran contra él, no se le puede discutir más que diciendo que todos los hombres niegan ser conspiradores; que es exactamente lo que harían los conspiradores” (3).
He aquí la fabulosa petición de principio, punto de encuentro de víctimas y victimarios. Chesterton la calificaba de locura. Y por eso no proponía “discutirla” como una herejía, sino “quebrarla” como un encantamiento: “Curar a un hombre no es discutir con un filósofo, es arrojar un demonio”.
El activismo pro homosexual pretende embarrar la causa de la Verdad. Permanentemente lucubra hipótesis respecto a las intenciones personales de sus adversarios. Sus cuadros son especialistas en convertir en odiosas todas las cosas buenas: las enlodan mirándolas según su propia mediocridad.
La pequeñez más lacerante que padece esta ideología es no alcanzar a aceptar la posibilidad del desinterés, del altruismo y heroísmo, imitando la posición sartreana que no veía en el amor sino un disfraz del masoquismo o bien del sadomasoquismo.
Si Sartre sospecha del amor y busca mancharlo, los ideólogos actuales -con la misma pervertida mentalidad- convierten en odioso el Orden Natural, rociándolo con sus envenenadas palabras, a fin de impedir que los bienintencionados descubran la realidad de las cosas.
En algo tienen razón estos sofistas: el lenguaje discrimina. El lenguaje -el verdadero, el que ellos pretenden empobrecer y derrumbar- efectivamente discrimina. Distingue. Diferencia. Demarca. Separa. Divide. Y si su objetivo es confundir, un lenguaje que discrimina no les conviene.
Una manzana no es una pera. Matar en defensa propia no es asesinar. Cobrar un impuesto justo no es un robo. Y un matrimonio no es entre personas del mismo sexo.
Pero, ¿cómo desarticular la acusación según la cual nosotros consideramos a la homosexualidad como enfermedad, como antinaturaleza, movidos exclusivamente por turbulentos intereses económicos? ¿Cómo probar que no estamos interesados en mantener ninguna estructura de poder al defender la Verdad?
Se prueba observando una realidad
Hoy el poder lo tienen ellos. Por eso tuvieron el poder como para pedir en octubre del 2009 el relevo del Presidente de la Asamblea General de la ONU, Alí Abdussalam Treki, que se manifestó contrario a la promoción de su ideología (4); por eso tienen el poder para remover un video de “Youtube” donde podía verse cómo un sacerdote de 84 años era detenido por la policía mientras portaba una cruz, al mismo tiempo que los activistas “pro gay” incurrían en los comportamientos propios de los endemoniados, insultando y befando al Santo Padre y a la Iglesia, sin recibir la más mínima sanción (5); por eso cuentan con el apoyo incondicional del gigante informático IBM; por eso presionaron -y lo obtuvieron- a la Real Academia Española para cambiar los significados de su diccionario, puesto que los consideraban “anacrónicos y discriminatorios” (6).
Pues bien, así trabaja el activismo pro homosexualista: para derribar una supuesta superestructura de dominación, erige la propia.
Vivir en el seno de la contradicción no es sino tomar a la hipocresía como método. El colmo de ésta es acusar al adversario de lo que en los hechos uno mismo realiza.
En el principio era el Logos (Jn. 1,1)
La ideología pro homosexualista odia el Logos y lo combate. Como no puede vencerlo en sí mismo, lo vulnera en su imagen: el intelecto humano.
La guerra al logos participado es la continuación de la guerra al Logos Imparticipado. Nos están colonizando con palabras. Y no nos damos cuenta. Por eso el 22 de julio de 2010, al publicar en el Boletín Oficial la modificación del Código Civil a efectos de legalizar el “matrimonio” homosexual, Cristina Fernández de Kirchner afirmó: “no hemos promulgado una ley, hemos promulgado una construcción social”.
Pero los sofistas modernos tienen un punto débil. Terrible y mortal para ellos, si nos damos cuenta: su supremo interés por eliminar estas palabras nos indica cuál es el principal elemento a defender. Lo que más desean, eso es lo que nosotros debemos primero custodiar. Lo que ellos desean prohibir es exactamente lo que tenemos que hacer.
Donde está la solución, está el peligro
Ordinariamente vemos únicamente el peligro, la persecución, el odio furibundo de estos embaucadores; sin advertir que la virulencia con que ellos nos replican no es sino el disfraz de su propio temor a ser desenmascarados. Este peligro que nos acecha al mencionar las palabras que precisamente ellos desean omitir, no es sino el enrejado que recubre y protege la solución. Su debilidad.
Y si nosotros nos hacemos de la solución, ellos están perdidos.
¿Y cuál es?
La solución es la palabra. La verdadera
Pronunciemos la palabra que juzga metafísicamente, con criterios absolutos: la palabra que no se apoya en construcciones históricas convencionales, ni en modas pasajeras. La palabra que refleja el ser, no su interpretación; la palabra que permanece, no la que evoluciona; la palabra que define, no la que halaga o confunde.
Dejemos de naufragar en los accidentes -objeto de la Sofística- y afirmemos lo esencial, la definición de las cosas, el numen, el arquetipo.
La solución última es la palabra en tanto vehículo de realidades metafísicas, por encima del cambio, independiente de los horizontes culturales, de los puntos de vista. Y esta palabra no puede ser sino el reflejo de la Palabra, Dios mismo. Por eso Ernest Hello ha dicho magníficamente:
“Afirmar es el acto inicial de la palabra. Todo verbo contiene el verbo ser. Toda palabra tiene a Dios por sostén. El que es, es el fundamento del discurso” (7).
La cruz permanece mientras el mundo cambia
En el crucifijo yace -aunque el laicismo en Europa pretenda retirarlo- el Crucificado, Logos Eterno y Verbo Increado del Padre: Nuestro Señor Jesucristo. Testigo Supremo de lo que no cambia en un mundo que cambia constantemente.
juancarlosm_82@hotmail.com
(1)Enrique Díaz Araujo. La Rebelión de la Nada o los ideólogos de la subversión cultural, Cruz y Fierro, Buenos Aires, 1984, págs. 202-203.
(2)http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1288952
(3)Chesterton. Ortodoxia, Excelsa, Buenos Aires, 1943, págs. 26-27.
(4)http://www.datum.org.ar/?p=2751
(5)http://www.datum.org.ar/?p=2006#more-2006
(6) http://www.publico.es/espana/277304/rae/gays/diccionario
(7)Ernest Hello. Palabras de Dios. Reflexiones sobre algunos textos sagrados, Difusión, Buenos Aires, pág. 92.
La cruz permanece mientras el mundo cambia
Autor: Juan Carlos Monedero | Fuente: Catholic.net
Discriminar es distinguir. Y confundir es lo contrario de distinguir
Por ende, no discriminar -como machaconamente se nos insiste- equivale a confundir. La bandera de la no discriminación es la bandera de la confusión.
Guste o no, es así. Sólo en una segunda acepción -tal como registra la Real Academia Española- discriminar significa “Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.”. Y esto sería discriminar injustamente; lo que especifica a la discriminación como reprobable es su injusticia. Hoy padecemos la deliberada hipertrofia de la segunda acepción de esta palabra, que ha desplazado su sentido propio y exacto.
El lenguaje es discriminatorio. Veamos por qué
En su formidable libro La rebelión de la Nada, Enrique Díaz Araujo desenmascara entre otros a Paulo Freire. Este ideólogo de la educación y agitador social proponía entre otras maravillas disminuir la cantidad de palabras generadoras: 15 en lugar de 80.
“¿Se dan cuenta? Siempre se había pensado que la cultura consistía en aprender más cosas. Freire ha descubierto que su esencia está en aprender menos cosas. Ha invertido el signo de todas las civilizaciones que el mundo ha conocido.
La revolución copernicana producida por Freire y llamada ´Revolución Cultural´ supone una simplificación magnífica: antes había que aprender no menos de 80 palabras generadoras; ahora con 15 basta. ¿Basta para qué? ¡Ah, ese es otro asunto! Basta para ser un cuasi-semi-analfabeto” (1).
Si en la palabra yace la cosa, disminuir la cantidad de palabras es... ¿Hacer decrecer las cosas? ¿Destruirlas? ¿Modificarlas en su esencia? Imposible.
Pero disminuir la cantidad de palabras equivale a impedir que la inteligencia vea, comprenda, entienda, aprenda, capte lo que las cosas son.
Cada palabra porta una llama. Cada una de ellas irradia una lux propia en nuestra natural oscuridad
Decir una palabra puede compararse con encender un fuego, lo cual ocurre primero en la mente y casi inmediatamente en nuestros labios; al ser pronunciada la palabra, comienzan a “aparecer” las cosas “que estaban ahí”, junto a nosotros, pero a oscuras: se las puede designar, señalar, nombrar. El nombre es arquetipo de la cosa, enseñó Platón. Cada palabra, distinta de otra, denota por lo mismo una cosa distinta de otra. La riqueza del lenguaje sigue a la riqueza del ser.
El lenguaje porta, lleva, carga, conduce el ser
Si lo anterior es cierto, no hay diferencia entre eliminar del uso común una palabra y apagar una luz, tal como lo difundió Paulo Freire. Por cada palabra arrancada de nuestra lengua, una luz menos. Y por cada luz apagada, algo real que desaparece de nuestra consideración. “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente”, afirmó Wittgenstein.
Cuidadosamente omitidos, existen términos que están cayendo en un intencional desuso. Esto ha quedado patente en la actual polémica en nuestro país respecto del “matrimonio” entre personas del mismo sexo. Pensemos por ejemplo en aquellas palabras que involucran de suyo una reprobación moral de la homosexualidad: «antinaturaleza», «contranaturaleza», «perversión», «desorden», etc. Incluso muchos que reprobaron y reprueban esta ley omitían la pronunciación de estos vocablos.
¿Resultado?: el olvido de la realidad o -por lo menos- la fragilidad de su arraigo en nuestras mentes. Las cosas siguen ahí, es cierto, pero nosotros no logramos ya pronunciarlas. Este flagelo se hace patente en la incapacidad para designar las cosas según sus diferencias, por un lado, y en la conocida impotencia de muchos para reprobar lo malo y ponderar lo bueno sólida y firmemente, debido a una carencia de la adjetivación.
Estamos siendo testigos de este empobrecimiento deliberado de nuestras inteligencias. Nuestro estómago se nutre bien, pero nuestra inteligencia está siendo subalimentada. Ya no abrevamos en lo esencial de las cosas -en aquello que las configura como sustancia- sino en sus accidentes. Más que pensamiento débil, actualmente padecemos el castigo del pensamiento anoréxico.
Ahora, pongámonos en los zapatos del ideólogo
Si yo quiero que la gente pierda la capacidad de distinguir lo normal de lo anormal, lo verdadero de lo falso, la naturaleza de la contranaturaleza, lo bueno de lo malo, la virtud del vicio; si yo quiero aniquilar estas diferencias -siéndome imposible hacerlo en la realidad misma-, lo más que puedo hacer es borrarlas de las mentes, a través de la constante omisión de las palabras que verdaderamente significan y nos llevan a las cosas.
Para ello, debo refundar el idioma. Reelaborarlo, según la idea de hombre que quiero construir.
Debo enterrar aquellas palabras cuya sola mención supone de suyo lo Absoluto. Sepultar los vocablos bien y mal, virtud y vicio, gracia y pecado, verdadero y falso, justo e injusto, etc. Todos ellos comportan un Principio que me niego a admitir: si juzgo algo y afirmo “esto es bueno” o “esto es verdadero”, ingreso inevitablemente en el terreno metafísico. Lo mismo se diga de la justicia y la virtud: la sola pronunciación de estas palabras me coloca en la incómoda atmósfera de las verdades perennes.
A lo sumo podré tolerar que se las mencionen siempre y cuando el tono, la atmósfera y las circunstancias que las rodean sean lo suficientemente frívolas como para que nadie sospeche que me he tomado el atrevimiento de hacer un juicio de carácter absoluto.
Por eso, debo criminalizar la Verdad. Que Ella sea demonizada, que su sola mención mueva a la indignación, a la crispación, al escándalo. Que pronunciarla sea un delito.
Enterradas estas palabras, debo conseguir que únicamente subsistan otras, las imprecisas. Aquellas que no suponen una inteligencia en contacto directo con la realidad -una inteligencia metafísica, con vocación para el ser, con apetito del ente, con deseo de admiración-, sino una inteligencia que puede rodear cómodamente las cosas sin penetrarlas jamás, que habite en sus accidentes sin tocar sus esencias. De ahí que todo deba ser juzgado en estos términos: conveniente/ inconveniente; popular/impopular; moderno/antiguo; moderado/intransigente; mayoritario/ minoritario; tolerante/fanático; constitucional/anticonstitucional.
¿Dónde está la trampa? En que todos estos adjetivos pueden convenir indistintamente tanto a la verdad como al error.
Pero como ideólogo no puedo decir frontalmente que busco estos objetivos
¿Qué debo hacer? Acusar a quienes defienden el Orden Natural de mantener este discurso de forma interesada. No atacar sus argumentos, sino su persona. A través de una constante repetición, mi objetivo es lograr que la gente se olvide de la realidad que está en juego detrás de las palabras.
Debo convencer a mi auditorio de que conozco las intenciones ocultas de mis adversarios, de que sé perfectamente que aunque verbalmente aduzcan motivaciones altruistas, en el fondo, por más que ellos lo nieguen, desean mantener el control, el poder, la dominación.
Debo lograr enlodar a priori su autoridad moral, para que la gente ni bien escuche su argumentación piense: “ellos dicen estas cosas como pretexto y justificación de alguna superioridad económica o bienestar material”.
En una palabra, ejercitando el discurso marxista, debo acusar a mis enemigos de intentar imponer una superestructura de dominación -en este caso, el Orden Natural- a través del lenguaje: “la palabra sigue siendo privilegio de los mismos grupos de poder”, dijo en La Nación Adriana Amado, el 28 de julio (2).
En efecto, ¿por qué creerles a los defensores “del orden natural”, si en el fondo -como afirma el cassette pro homosexualista- son unos mentirosos que buscan mantener sus cómodos privilegios económicos, sus autoritarias estructuras de poder? Y si ellos negaran tales motivaciones, ¿puede esperarse que los mentirosos digan la verdad?
“Si un hombre dice (por ejemplo) que los hombres conspiran contra él, no se le puede discutir más que diciendo que todos los hombres niegan ser conspiradores; que es exactamente lo que harían los conspiradores” (3).
He aquí la fabulosa petición de principio, punto de encuentro de víctimas y victimarios. Chesterton la calificaba de locura. Y por eso no proponía “discutirla” como una herejía, sino “quebrarla” como un encantamiento: “Curar a un hombre no es discutir con un filósofo, es arrojar un demonio”.
El activismo pro homosexual pretende embarrar la causa de la Verdad. Permanentemente lucubra hipótesis respecto a las intenciones personales de sus adversarios. Sus cuadros son especialistas en convertir en odiosas todas las cosas buenas: las enlodan mirándolas según su propia mediocridad.
La pequeñez más lacerante que padece esta ideología es no alcanzar a aceptar la posibilidad del desinterés, del altruismo y heroísmo, imitando la posición sartreana que no veía en el amor sino un disfraz del masoquismo o bien del sadomasoquismo.
Si Sartre sospecha del amor y busca mancharlo, los ideólogos actuales -con la misma pervertida mentalidad- convierten en odioso el Orden Natural, rociándolo con sus envenenadas palabras, a fin de impedir que los bienintencionados descubran la realidad de las cosas.
En algo tienen razón estos sofistas: el lenguaje discrimina. El lenguaje -el verdadero, el que ellos pretenden empobrecer y derrumbar- efectivamente discrimina. Distingue. Diferencia. Demarca. Separa. Divide. Y si su objetivo es confundir, un lenguaje que discrimina no les conviene.
Una manzana no es una pera. Matar en defensa propia no es asesinar. Cobrar un impuesto justo no es un robo. Y un matrimonio no es entre personas del mismo sexo.
Pero, ¿cómo desarticular la acusación según la cual nosotros consideramos a la homosexualidad como enfermedad, como antinaturaleza, movidos exclusivamente por turbulentos intereses económicos? ¿Cómo probar que no estamos interesados en mantener ninguna estructura de poder al defender la Verdad?
Se prueba observando una realidad
Hoy el poder lo tienen ellos. Por eso tuvieron el poder como para pedir en octubre del 2009 el relevo del Presidente de la Asamblea General de la ONU, Alí Abdussalam Treki, que se manifestó contrario a la promoción de su ideología (4); por eso tienen el poder para remover un video de “Youtube” donde podía verse cómo un sacerdote de 84 años era detenido por la policía mientras portaba una cruz, al mismo tiempo que los activistas “pro gay” incurrían en los comportamientos propios de los endemoniados, insultando y befando al Santo Padre y a la Iglesia, sin recibir la más mínima sanción (5); por eso cuentan con el apoyo incondicional del gigante informático IBM; por eso presionaron -y lo obtuvieron- a la Real Academia Española para cambiar los significados de su diccionario, puesto que los consideraban “anacrónicos y discriminatorios” (6).
Pues bien, así trabaja el activismo pro homosexualista: para derribar una supuesta superestructura de dominación, erige la propia.
Vivir en el seno de la contradicción no es sino tomar a la hipocresía como método. El colmo de ésta es acusar al adversario de lo que en los hechos uno mismo realiza.
En el principio era el Logos (Jn. 1,1)
La ideología pro homosexualista odia el Logos y lo combate. Como no puede vencerlo en sí mismo, lo vulnera en su imagen: el intelecto humano.
La guerra al logos participado es la continuación de la guerra al Logos Imparticipado. Nos están colonizando con palabras. Y no nos damos cuenta. Por eso el 22 de julio de 2010, al publicar en el Boletín Oficial la modificación del Código Civil a efectos de legalizar el “matrimonio” homosexual, Cristina Fernández de Kirchner afirmó: “no hemos promulgado una ley, hemos promulgado una construcción social”.
Pero los sofistas modernos tienen un punto débil. Terrible y mortal para ellos, si nos damos cuenta: su supremo interés por eliminar estas palabras nos indica cuál es el principal elemento a defender. Lo que más desean, eso es lo que nosotros debemos primero custodiar. Lo que ellos desean prohibir es exactamente lo que tenemos que hacer.
Donde está la solución, está el peligro
Ordinariamente vemos únicamente el peligro, la persecución, el odio furibundo de estos embaucadores; sin advertir que la virulencia con que ellos nos replican no es sino el disfraz de su propio temor a ser desenmascarados. Este peligro que nos acecha al mencionar las palabras que precisamente ellos desean omitir, no es sino el enrejado que recubre y protege la solución. Su debilidad.
Y si nosotros nos hacemos de la solución, ellos están perdidos.
¿Y cuál es?
La solución es la palabra. La verdadera
Pronunciemos la palabra que juzga metafísicamente, con criterios absolutos: la palabra que no se apoya en construcciones históricas convencionales, ni en modas pasajeras. La palabra que refleja el ser, no su interpretación; la palabra que permanece, no la que evoluciona; la palabra que define, no la que halaga o confunde.
Dejemos de naufragar en los accidentes -objeto de la Sofística- y afirmemos lo esencial, la definición de las cosas, el numen, el arquetipo.
La solución última es la palabra en tanto vehículo de realidades metafísicas, por encima del cambio, independiente de los horizontes culturales, de los puntos de vista. Y esta palabra no puede ser sino el reflejo de la Palabra, Dios mismo. Por eso Ernest Hello ha dicho magníficamente:
“Afirmar es el acto inicial de la palabra. Todo verbo contiene el verbo ser. Toda palabra tiene a Dios por sostén. El que es, es el fundamento del discurso” (7).
La cruz permanece mientras el mundo cambia
En el crucifijo yace -aunque el laicismo en Europa pretenda retirarlo- el Crucificado, Logos Eterno y Verbo Increado del Padre: Nuestro Señor Jesucristo. Testigo Supremo de lo que no cambia en un mundo que cambia constantemente.
juancarlosm_82@hotmail.com
(1)Enrique Díaz Araujo. La Rebelión de la Nada o los ideólogos de la subversión cultural, Cruz y Fierro, Buenos Aires, 1984, págs. 202-203.
(2)http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1288952
(3)Chesterton. Ortodoxia, Excelsa, Buenos Aires, 1943, págs. 26-27.
(4)http://www.datum.org.ar/?p=2751
(5)http://www.datum.org.ar/?p=2006#more-2006
(6) http://www.publico.es/espana/277304/rae/gays/diccionario
(7)Ernest Hello. Palabras de Dios. Reflexiones sobre algunos textos sagrados, Difusión, Buenos Aires, pág. 92.
lunes, 23 de agosto de 2010
LA FALACIA DEL SISTEMA MUNDIAL ACTUAL.
FALSA OPOSICIÓN ENTRE CAPITALISMO Y SOCIALISMO, IZQUIERDA MARXISTA COMUNISTA Y LIBERALISMO.
LA FALACIA DEL SISTEMA MUNDIAL ACTUAL.
La vida política nos pone a elegir no entre opuestos de la teoría sino entre lo que se nos ofrece o impone y esto no es ideal, es real, es decir, es entre lo malo y lo menos malo. Así tener que elegir entre un candidato u otro es una situación trágica. Elegimos entre uno de los dos porque no tenemos opción. Elegir es no tener opción. La democracia es elegir a alguien porque no tenemos una opción distinta.
Las elecciones verdaderas están fuera de nosotros, ya han sido tomadas, por el sistema, nosotros elegimos entre lo que ya ha sido elegido por el sistema. Elegir lo elegido es también elegir pero de una forma muy relativa. No podemos elegir entre la verdad y la mentira porque la verdad que nos ofrecen es una ficción y la mentira una imposibilidad ontológica. En política, cuando tenemos que elegir entre un candidato marxista y otro liberal, No estamos eligiendo entre el bien y el mal porque el mal se mezcla con el bien en ambos casos; siempre elegimos las dos cosas a la vez. Cuando tenemos el control de la TV, elegimos lo que nos ofrece la TV. Quizás la única elección real es elegir no ver TV. Por lo tanto la negatividad es la elección auténtica. Elegir es no elegir. Sin embargo socialmente, todo está dado en el mundo actual, en sistema actual, para vivir en la ilusión de la elección. Elegimos una carrera universitaria pero dentro de un mundo con una determinada orientación. Estamos eligiendo dentro de algo que no hemos elegido, es decir, la elección es un imperativo dentro de un mundo en que no podemos decidir sobre lo más importante, elegir distinto de lo que ofrece el sistema. Es así como solo se puede elegir entre candidatos confirmados por el sistema, sean liberales o marxistas, en apariencia, contrarios al sistema, pero en verdad solo se puede elegir entre aquellos candidatos “bendecidos”, “aprobados”, para estar en el sistema. Si un candidato no es apto para el sistema, será destruido por el sistema, esta destrucción será aprobada por los otros candidatos aptos para el sistema, aún cuando se crea que uno de estos candidatos es contrario al sistema, todo esto es apariencia, por que si fuera en verdad contrario al sistema, sería destruido inmediatamente.
La falacia, la falsa oposición de los opuestos coloca al Liberalismo Capitalismo a un lado y el Socialismo Marxismo Comunismo en otro lado, sin embargo la estructura fundamental de la economía capitalista queda intacta, lo mismo que la noción de desarrollo, por consiguiente la institucionalidad y el ejercicio del poder son simplemente maquillados, mientras el socialista va a requerir de una institucionalidad más fuerte que la usada por el capitalista liberal para obtener los mismos productos (China comunista ahora es 2a. Potencia Mundial Económica y Militar, en el preciso momento en que su economía es más que capitalista liberal, aun cuando su gobierno es marxista comunista, que paradoja!!). La Economía sigue anclada en lo manifestado anteriormente: el valor de uso y el valor de cambio. El desarrollo sigue siendo lineal. La institucionalidad es ordenada y adquiere una mayor fuerza, en consecuencia los rasgos de colonialismo son más evidentes que antes. El ejercicio de poder no es reformado porque la eficacia le impide entregar o delegar poder popular.
En la izquierda hay una mala conciencia y mala memoria cuando están obligados a aceptar que algunas de las cosas dichas por la derecha son verdad.
En efecto, la izquierda termina pareciéndose a aquello que quiere combatir, el liberalismo. Es esta la falsa oposición, el problema es que no pueden ver – la izquierda - que cada día se parece más a aquello que busca combatir, pues lo que está al otro lado, parece que simplemente estar fuera.
Para la izquierda marxista comunista, la preocupación máxima no será en tener resultados sino en presentar resultados.
Luchan por la oposición entre Liberalismo y Socialismo, mientras sacralizan el capitalismo. Los falsos opuestos, marxismo y liberalismo, terminan siendo un distractor para dejar pasar un tipo de desarrollo y de economía devastadora a nivel mundial. En cierto sentido, las confesiones ideológicas son casi intrascendentes cuando no estamos dispuestos a discutir una serie de finalidades que son más que preocupantes para la vida de la civilización y el planeta.
Salir de la política de estos falsos opuestos es mas que necesario, el desafío es escapar de los estos falsos opuestos en los cuales hay evidentes identificaciones no queridas en los políticos actuales. Ciertamente estos falsos opuestos necesitan una confesión hacia la gente, el pueblo, las naciones, pero en las prácticas se debilita, para seguir en apariencia en oposición.
Las posibles salidas pueden ser colocarnos en una tercera o cuata posición, inventarnos en una discusión más, que multiplique con nuevas ideas, una nueva republica, una nueva sociedad, que le de un nuevo significarse no en su imagen sino en su ética, religión, política, economía, etc.
El marxismo y liberalismo, están centrados en como mejor repartir la riqueza para cambiar la sociedad.
Tal vez debería primero cambiar la sociedad, las mentes, los corazones, los pensamientos, las almas de la sociedad, la cultura, para que después sea más fácil repartir las riquezas.
Tal vez es tan simple como la frase de Jesús: “buscar primero el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás será dado por añadidura”.
Entonces para crear esta nueva republica, esta nueva sociedad, deberíamos comenzar por reconocer estos falsos opuestos del liberalismo y del marxismo, y después comenzar a buscar una cuarta vía de gobierno que nos lleve a un mundo mejor.
LA FALACIA DEL SISTEMA MUNDIAL ACTUAL.
La vida política nos pone a elegir no entre opuestos de la teoría sino entre lo que se nos ofrece o impone y esto no es ideal, es real, es decir, es entre lo malo y lo menos malo. Así tener que elegir entre un candidato u otro es una situación trágica. Elegimos entre uno de los dos porque no tenemos opción. Elegir es no tener opción. La democracia es elegir a alguien porque no tenemos una opción distinta.
Las elecciones verdaderas están fuera de nosotros, ya han sido tomadas, por el sistema, nosotros elegimos entre lo que ya ha sido elegido por el sistema. Elegir lo elegido es también elegir pero de una forma muy relativa. No podemos elegir entre la verdad y la mentira porque la verdad que nos ofrecen es una ficción y la mentira una imposibilidad ontológica. En política, cuando tenemos que elegir entre un candidato marxista y otro liberal, No estamos eligiendo entre el bien y el mal porque el mal se mezcla con el bien en ambos casos; siempre elegimos las dos cosas a la vez. Cuando tenemos el control de la TV, elegimos lo que nos ofrece la TV. Quizás la única elección real es elegir no ver TV. Por lo tanto la negatividad es la elección auténtica. Elegir es no elegir. Sin embargo socialmente, todo está dado en el mundo actual, en sistema actual, para vivir en la ilusión de la elección. Elegimos una carrera universitaria pero dentro de un mundo con una determinada orientación. Estamos eligiendo dentro de algo que no hemos elegido, es decir, la elección es un imperativo dentro de un mundo en que no podemos decidir sobre lo más importante, elegir distinto de lo que ofrece el sistema. Es así como solo se puede elegir entre candidatos confirmados por el sistema, sean liberales o marxistas, en apariencia, contrarios al sistema, pero en verdad solo se puede elegir entre aquellos candidatos “bendecidos”, “aprobados”, para estar en el sistema. Si un candidato no es apto para el sistema, será destruido por el sistema, esta destrucción será aprobada por los otros candidatos aptos para el sistema, aún cuando se crea que uno de estos candidatos es contrario al sistema, todo esto es apariencia, por que si fuera en verdad contrario al sistema, sería destruido inmediatamente.
La falacia, la falsa oposición de los opuestos coloca al Liberalismo Capitalismo a un lado y el Socialismo Marxismo Comunismo en otro lado, sin embargo la estructura fundamental de la economía capitalista queda intacta, lo mismo que la noción de desarrollo, por consiguiente la institucionalidad y el ejercicio del poder son simplemente maquillados, mientras el socialista va a requerir de una institucionalidad más fuerte que la usada por el capitalista liberal para obtener los mismos productos (China comunista ahora es 2a. Potencia Mundial Económica y Militar, en el preciso momento en que su economía es más que capitalista liberal, aun cuando su gobierno es marxista comunista, que paradoja!!). La Economía sigue anclada en lo manifestado anteriormente: el valor de uso y el valor de cambio. El desarrollo sigue siendo lineal. La institucionalidad es ordenada y adquiere una mayor fuerza, en consecuencia los rasgos de colonialismo son más evidentes que antes. El ejercicio de poder no es reformado porque la eficacia le impide entregar o delegar poder popular.
En la izquierda hay una mala conciencia y mala memoria cuando están obligados a aceptar que algunas de las cosas dichas por la derecha son verdad.
En efecto, la izquierda termina pareciéndose a aquello que quiere combatir, el liberalismo. Es esta la falsa oposición, el problema es que no pueden ver – la izquierda - que cada día se parece más a aquello que busca combatir, pues lo que está al otro lado, parece que simplemente estar fuera.
Para la izquierda marxista comunista, la preocupación máxima no será en tener resultados sino en presentar resultados.
Luchan por la oposición entre Liberalismo y Socialismo, mientras sacralizan el capitalismo. Los falsos opuestos, marxismo y liberalismo, terminan siendo un distractor para dejar pasar un tipo de desarrollo y de economía devastadora a nivel mundial. En cierto sentido, las confesiones ideológicas son casi intrascendentes cuando no estamos dispuestos a discutir una serie de finalidades que son más que preocupantes para la vida de la civilización y el planeta.
Salir de la política de estos falsos opuestos es mas que necesario, el desafío es escapar de los estos falsos opuestos en los cuales hay evidentes identificaciones no queridas en los políticos actuales. Ciertamente estos falsos opuestos necesitan una confesión hacia la gente, el pueblo, las naciones, pero en las prácticas se debilita, para seguir en apariencia en oposición.
Las posibles salidas pueden ser colocarnos en una tercera o cuata posición, inventarnos en una discusión más, que multiplique con nuevas ideas, una nueva republica, una nueva sociedad, que le de un nuevo significarse no en su imagen sino en su ética, religión, política, economía, etc.
El marxismo y liberalismo, están centrados en como mejor repartir la riqueza para cambiar la sociedad.
Tal vez debería primero cambiar la sociedad, las mentes, los corazones, los pensamientos, las almas de la sociedad, la cultura, para que después sea más fácil repartir las riquezas.
Tal vez es tan simple como la frase de Jesús: “buscar primero el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás será dado por añadidura”.
Entonces para crear esta nueva republica, esta nueva sociedad, deberíamos comenzar por reconocer estos falsos opuestos del liberalismo y del marxismo, y después comenzar a buscar una cuarta vía de gobierno que nos lleve a un mundo mejor.
domingo, 25 de julio de 2010
CARTA A LOS EFESIOS.
CARTA A LOS EFESIOS. San Pablo.
6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
6:2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
6:3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
6:4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
6:5 Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo;
6:6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;
6:7 sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres,
6:8 sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.
6:9 Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.
6:10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
6:11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
6:13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
6:14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,
6:15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.
6:16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.
6:17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;
6:18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;
6:19 y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio,
6:20 por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.
6:21 Para que también vosotros sepáis mis asuntos, y lo que hago, todo os lo hará saber Tíquico, hermano amado y fiel ministro en el Señor,
6:22 el cual envié a vosotros para esto mismo, para que sepáis lo tocante a nosotros, y que consuele vuestros corazones.
6:23 Paz sea a los hermanos, y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo.
6:24 La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén.
6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
6:2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
6:3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
6:4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
6:5 Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo;
6:6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;
6:7 sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres,
6:8 sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.
6:9 Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.
6:10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
6:11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
6:13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
6:14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,
6:15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.
6:16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.
6:17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;
6:18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;
6:19 y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio,
6:20 por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.
6:21 Para que también vosotros sepáis mis asuntos, y lo que hago, todo os lo hará saber Tíquico, hermano amado y fiel ministro en el Señor,
6:22 el cual envié a vosotros para esto mismo, para que sepáis lo tocante a nosotros, y que consuele vuestros corazones.
6:23 Paz sea a los hermanos, y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo.
6:24 La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén.
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